domingo, 20 de mayo de 2018

GR-225 La Fuga de Ezkaba ( De Saigos/Saigots a Urepel )

Despuntando sobre los tejados de la capital navarra, el monte Ezkaba ( 895 m ) y su alargado “ lomo “ se extiende en direción NW-SE perdiendo paulatinamente altura desde su punto más elevado, la cima de Ezkaba ( 895 m ), hasta morir, en las inmediaciones de la ermita de la Trinidad ( 433 m ), a orillas del río Ulzama, cuyo cauce lo separa de Miravalles ( 598 m ).
Considerado como “ el monte de los pamploneses “, bajo su vertiente meridional se extiende la ciudad de Pamplona aunque en sus faldas, más cercanos si cabe, quedan enclavados otros municipios de “ menor “ entidad como Ansoáin/Antsoain, Berriozar o Villaba/Atarrabia.
Bajo la vertiente occidental destaca el municipio de Berrioplano, municipio compuesto por los concejos de Aizoáin, Anézcar, Artica, Ballariáin, Berrioplano ( capital administrativa ), Berriosuso, Elcarte, Larragueta, Loza y Oteiza de Berrioplano.
La vertiente septentrional es la menos poblada y por lo tanto la menos frecuentada, lo cual, desde mi modesto punto de vista, la hace más “ apetecible “ para nuestras salidas de montaña. Bajo dicha vertiente se extiende el Valle de Ezcabarte, compuesto por los concejos de: Arre, Azoz, Cildoz, Eusa, Maquirriáin, Oricáin, Orrio y Sorauren, además de los lugares de Aderiz, Anoz, Ezcaba y Garrués.
El topónimo Ezkaba además de dar nombre a este monte, coincide con el de un pequeño núcleo de población en el que apenas habitan unas pocas personas y que aparece enclavado bajo su vertiente septentrional. De la misma manera este topónimo ha dado lugar a la denominación con la que se conoce al Valle asentado también bajo su vertiente septentrional, Ezcabarte.
Además de cómo Ezkaba, esta montaña es conocida habitualmente como San Cristóbal, topónimo más popular que tiene su origen en la antigua ermita que estuvo enclavada en su cima desde el siglo XIII.
Cabe reseñar que, en la actualidad, la cima del monte Ezkaba ( 895 m ) esta “ ocupada “ por una fortaleza militar, aquella cuya construcción se inició en el año 1878 y que fue bautizada como el Fuerte de Alfonso XII, más conocido popularmente como Fuerte de San Cristóbal, recinto en el que tuvo lugar uno de los episodios más tristes de nuestro pasado más reciente. Aquel en el que un numeroso grupo de presos que en aquella época ocupaba el entonces penal, el Domingo 22 de Mayo de 1938 inicia una espectacular fuga.

La Fuga de Ezkaba

Corría la tarde del Domingo 22 de Mayo de 1938 en el fuerte Alfonso XII, más conocido como Fuerte de San Cristóbal, presidio político y símbolo de la represión franquista, cuando un numeroso grupo de presos intenta una de las fugas más espectaculares de la historia.
La fuga de Ezkaba tristemente pasará a ser una de las más destacadas en la historia de las evasiones, tanto por el número de fugados como por sus consecuencias.
Por aquella época había 2487 personas detenidas, en su mayoría dirigentes políticos y sindicales, además de militantes revolucionarios y republicanos. Estos sufrían maltratos, vejaciones, palizas y hambre extrema, habiendo constancia de la muerte por esas condiciones de 305 presos, contabilizadas entre el 1 de Enero de 1937 y el 6 de Julio de 1945, fecha de cierre de este penal.
La fuga fue preparada por unos 30 presos que utilizaron la lengua esperanto para poder comunicarse entre ellos sin ser entendidos por los demás. La huida se inició a la hora de la cena, momento en el que había más dispersión de los guardianes. En distintos grupos fueron desarmando a varios de ellos y tras coger su armamento se dirigieron a donde estaba cenando la compañía de soldados de guardia. Uno de estos soldados opuso resistencia y murió como consecuencia del golpe con una barra. Posteriormente se rindieron los soldados de las garitas y en aproximadamente media hora el fuerte fue tomado por los reclusos, momento que fue aprovechado para escapar de las instalaciones de la prisión.
Un soldado que volvía de Pamplona tras percatarse de lo que estaba ocurriendo bajo a la ciudad a dar la voz de alarma. Además, un preso, el falangista Angel Alcázar de Velasco ( 1909-2001 ) también corrió monte abajo para avisar de la fuga.
Cuando los camiones de los militares con reflectores se acercaron hacia el fuerte, algunos de los presos desistieron en su fuga, de tal forma que fueron contabilizados 1692 presos a las 3´30 horas de la madrugada. Se fugaron, por lo tanto, 795 de los reclusos que iban mal vestidos y mal calzados, desnutridos, con escasos fusiles y en “ desbandada “, sin organizar un plan de huida. Se inició inmediatamente “ la caza “ de los mismos, que sin resistencia fueron abatidos o detenidos. Consta que el mismo día 23 se detuvo a 259 evadidos y para el día 24 eran ya 445. El último fue capturado el 14 de Agosto, tres meses después, siendo apodado “ Tarzán “ por aguantar tanto tiempo sólo en el monte.
De los 795 fugados fueron detenidos 585, pasando sólo tres de ellos la frontera francesa. Se identificaron 187 cadáveres, a los que hay que añadir 20 muertos más sin identificar. Esto da, según la contabilidad del fuerte, cuatro más, que pudieran ser huidos de la represión en la retaguardia, encontrados tras las pesquisas desarrolladas para capturar a los fugados del fuerte. Aunque la mayor parte falleció en Ezcabarte, que es la cara norte del monte Ezkaba ( 895 m ), en Olaibar y Baztán, la mayoría está registrada en Ansoain, en la falda sur del monte. De los capturados, 17 fueron sometidos a juicio acusados de ser los cabecillas, uno fue internado en el “ manicomio “ de Pamplona y 14 de ellos fueron condenados a muerte, siendo fusilados en la Vuelta del Castillo, detrás de la Ciudadela, el 8 de Septiembre de ese mismo año.
En las posteriores diligencias aparece el delator falangista Angel Alcázar de Velasco ( 1909-2001 ) que vio reducida su pena. Con la reducción de penas también se vieron beneficiados otros 60 internos por colaborar. El director del fuerte, Alfonso de rojas, fue destituido de su cargo luego del hecho.
El total de muertos como consecuencia de la fuga ascendió a 206 personas.

      *Fuente: Wikipedia

Historia

La ermita erigida en honor a San Cristóbal, patrón de los viajeros, es la primera construcción documentada en la cima de Ezkaba o San Cristóbal ( 895 m ) ya desde el siglo XIII. Según parece, su origen responde a la preocupación por proteger caminos y caminantes que llegaban a Pamplona. A esta ermita se le atribuían cualidades curativas contra las cefalalgias, lo cual incentivó la peregrinación de numerosos devotos hasta el siglo XVI. Fue utilizada como lazareto para los enfermos de la epidemia de Peste que asoló Navarra en el año 1599. Estuvo en pie hasta finales del siglo XIX, en el que la construcción del Fuerte de Alfonso XII implicó su destrucción.
Desde antiguo, la posición estratégica de esta cumbre implicó además la presencia de construcciones militares destinadas a controlar los accesos a la Cuenca de Pamplona. Al igual que ocurrió con el monte, estas construcciones acabaron por tomar como nombre propio el del santo titular de la ermita. La más antigua testimoniada es el Castillo de San Cristóbal que fue arrasado el año 1276 por el señor de Beaujeu  tras destruir la ciudad vieja de Pamplona en la Guerra de la Navarrería.
A este castillo sucedieron otras torres de vigilancia y establecimientos militares hasta que a finales del siglo XIX la Tercera Guerra Carlista puso de manifiesto que las murallas de Pamplona habían quedado obsoletas por el desarrollo de la artillería. Por este motivo, en el año 1878 se inició la construcción del Fuerte de Alfonso XII, más conocido como Fuerte de San Cristóbal. El Fuerte, que nada más terminado quedó obsoleto militarmente por el desarrollo de la aviación, fue convertido en penal a raíz de la Revolución de Asturias de 1934 y estuvo destinado a este fin hasta el año 1945. Como presidio político viviría los capítulos más tristes durante la Guerra civil Española ( 1936-1939 ), siendo uno de los símbolos de la represión franquista. En este se produciría la que se considera una de las fugas más espectaculares de la historia, la de 795 presos que intentaron escapar aquel 22 de Mayo de 1938 y que fueron abatidos o capturados en su mayor parte. Tras su cierre como cárcel, cumplió diversos fines militares hasta el año 1991, en que quedó definitivamente abandonado.
Desde la Edad Media y hasta bien entrado el siglo XX, en las laderas del monte se han explotado además varias canteras de piedra, fundamentalmente en el extremo sureste, próximo al barrio pamplonés de Ezcaba. De ellas se extrajeron los materiales de construcción de algunos de los edificios más importantes de la capital navarra, tales como el Palacio de Navarra y el edificio histórico del Archivo Real y General de Navarra.

     *Fuente: Wikipedia

Presente y Futuro

Son muchos los pamploneses y vecinos de la Cuenca que siguen accediendo a este monte para su recreo y esparcimiento. Son numerosos los recorridos posibles a través de un buen número de senderos señalizados que permiten transitar la montaña en toda su extensión. Sin embargo, ninguno de los proyectos planteados desde el año 1998 para su conversión en Área Natural Recreativa se ha llevado a cabo. A esto se suman los daños provocados por los incendios que las maniobras militares han causado en sus laderas en los últimos años y el estado de completo abandono del Fuerte. Por todo ello, cada Otoño, la S.C.D.R Anaitasuna de Pamplona organiza la Marcha Popular a San Cristóbal como forma de reivindicar el uso y disfrute de un espacio natural tan cercano a la ciudad, con un paseo sencillo para amantes del senderismo y la montaña.
En el año 2007, ante la parálisis de la situación y la pasividad de las instituciones, el Ayuntamiento de Berrioplano decidió tomar la iniciativa e iniciar conversaciones con el Ministerio de Defensa, titular del Fuerte, de cara a una posible cesión del mismo. Con este fin se constituyó un Foro de reflexión sobre los posibles usos del Fuerte y aunque esta iniciativa quedó paralizada, consiguió suscitar el interés de los ayuntamientos e instituciones locales por el estado del monte y del Fuerte.
En 2009 la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona proyecta la conversión de la montaña en un gran parque comarcal, el segundo de la capital tras el Parque Fluvial del río Arga. Para ello se están elaborando diversos estudios, entre los que ha llamado la atención el análisis de viabilidad de un nuevo acceso a la cumbre a través de Funicular o teleférico.

     *Fuente: Wikipedia

Objetivo de innumerables “ deportistas “, Ezkaba o San Cristóbal ( 895 m ) recibe la visita de infinidad de personas que, tomando como punto de partida cualquiera de las localidades asentadas en sus inmediaciones, bien a pie, como excursión montañera o paseo, en bici o el cada vez más “ de moda “ trail running, buscan “ coronar “ su cima, un “ clásico “ entre los montes de la Cuenca de Pamplona y una de las cumbres más emblemáticas de nuestra tierra, Navarra.

El Valle des Aldudes o Alduides

El Valle des Aldudes o Alduides, en tierras de la Baja-Navarra, es un bucólico paraje enclavado en plena línea fronteriza que aparece “ encajonado “ bajo diferentes cordales montañosos. Si exceptuamos su vertiente septentrional, abierta hacia el Valle de Baigorry, el Valle des Aldudes se extiende bajo la cara norte de la cordillera pirenaica, allá donde las escabrosas cumbres han dado paso a redondeados y herbosos oteros en los que pacen plácidamente las innumerables cabezas de ganado que dan ese “ sabor “ típicamente ganadero al Valle.
La vertiente occidental del Valle des Aldudes aparece dominada por un extenso cordal en el que llaman nuestra atención las prominentes cumbres de Auza ( 1304 m ), Peña de Alba o Albako Harria ( 1074 m ) y Enekorri ( 1176 m ), sirviendo de frontera natural con tierras baztanesas. Por el Este destaca la alargada loma que desde Lindus ( 1220 m ), en las inmediaciones del Puerto de Ibañeta ( 1056 m ), se extiende en dirección Norte hasta alcanzar la cima de Adarza ( 1251 m ), cordal que ejerce de muga con las tierras de Valcarlos/Luzaide. La vertiente meridional del Valle aparece “ cerrada “ por el “ discreto “ cordal en el que destacan las cimas de Isterbegi ( 1028 m ), cumbre desprendida bajo la cara Norte del Adi ( 1457 m ), y el anteriormente citado, Lindus ( 1220 m ), alargada “ loma “ que limita con el Valle de Erro.
Tres localidades conforman el Valle des Aldudes: Banca/Banka ( 243 m ), la población más septentrional del Valle, Aldudes ( 370 m ), al que pertenece el barrio de Esnazu ( 551 m ), y Urepel ( 414 m ), el pueblo más meridional.
El Valle des Aldudes está atravesado por el río La Nive des Aldudes, el cual desemboca en las inmediaciones de Saint Martin D´Arrosa ( 130 m ) en La Nive o Errobi, río que a su vez discurre bajo la vertiente nororiental del monte Jara ( 812 m ), paralelo a la D-918, carretera que enlaza la capital bajonavarra, Saint Jean Pied de Port ( 181 m ), con Bayonne/Bayona ( 12 m ), capital de Lapurdi.
Los diferentes cordales montañosos que “ encierran “ el Valle y las diferentes cumbres, muchas de ellas sobradamente conocidas, sirven de objetivo para innumerables salidas montañeras que tendrán como punto de partida cualquiera de las localidades, anteriormente citadas, que conforman el Valle.
El monte Adi ( 1458 m ) es la cumbre más “ importante “, además de ser una de las más emblemáticas de Navarra, de las que “ otean “ el Valle des Aldudes. Su relativa cercanía a la capital navarra, una considerable altitud y el estar situada en una paraje más que interesante como puede ser Quinto Real/Kintoa, hace de esta cumbre una de las más visitadas de la Comunidad Foral. La estratégica posición que ocupa esta bella cumbre, la cual se alza solitaria sobresaliendo destacadamente sobre el resto de modestas cimas que encontramos a su alrededor y que, cubiertas en su mayor parte por un denso arbolado, apenas llaman nuestra atención, la convierten en un privilegiado mirador del macizo pirenaico, así como de gran parte de las cumbres que tapizan la vertiente cantábrica de Navarra y, cómo no, del precioso Valle des Alduides.
Urepel ( 414 m ), pueblecito situado en la vertiente septentrional de la montaña, nos ofrece la ascensión más larga y dura además de ser, desde mi modesto punto de vista, una de las excursiones más “ completas “, bellas e interesantes.
Auza ( 1304 m ), Peña de Alba o Albako Harria ( 1074 m ), Enekorri ( 1176 m ),  Isterbegi ( 1028 m ), Urtaray ( 1153 m ), Lindus ( 1220 m ), Lauriñak o Lauriñaga ( 1277 m ), Meatze ( 1208 m ) y Adarza ( 1251 m ) son algunas de las “ sobresalientes “ cumbres que rodean el Valle y principales objetivos de los montañeros que lo visitan.
Además de estas cumbres son numerosos los “ suaves y herbosos “ oteros que, con una más que discreta altitud y con un nombre “ menos conocido “, tapizan este bucólico y estratégico enclave.
Esta estratégica ubicación, en plena línea fronteriza, hace de este Valle una importante encrucijada de caminos, muchos de los cuales son utilizados para las ascensiones a muchas de las cimas anteriormente citadas, así como para la comunicación con los valles vecinos situados al otro lado de la frontera.

Uno de estos caminos, concretamente el que antaño comunicaba con el Valle de Sorogain, sirvió como ruta de huida para aquellos presos que aquel 22 de mayo de 1938 se fugaron del Fuerte de San Cristóbal, enclavado en el Monte Ezkaba ( 895 m ), buscando la libertad que les ofrecía atravesar la frontera.

Urepel

Pequeña localidad francesa situada en el bucólico Valle de Aldudes, el cual está enclavado en la región conocida como Baja-Navarra, una de las más occidentales del Pirineo. Esta región formó parte del Reino de Navarra junto a la actual Comunidad Foral de Navarra hasta el año 1512, fecha en la que Fernando el Católico la conquistó, incorporando el territorio controlado ( la Alta Navarra ) a la Corona de Castilla.
Si exceptuamos su vertiente septentrional, Urepel ( 414 m ) está rodeada prácticamente por todas sus vertientes por la línea fronteriza que la separa de territorio navarro. Urepel ( 414 m ) es la localidad más meridional del Valle de Aldudes, el cual linda por dicha vertiente con el Valle de Erro, por oriente lo hace con Valcarlos y Roncesvalles, con el Valle de Baztán por occidente y por el Norte con el Valle de Baigorri a la vez que también con tierras baztanesas. 
Urepel ( 414 m ) es una localidad independiente desde el año 1862, fecha en la que se segregó de Aldudes. Su población ronda los 340 habitantes, predominando las actividades agrícolas y ganaderas.
En un entorno privilegiado, rodeado de prados y extensos bosques, Urepel ( 414 m ) es uno de los puntos de partida habituales en las incursiones montañeras hacia las principales cumbres del cercano cordal fronterizo que rodea la localidad.
Uno de los personajes más célebres de este pequeño rincón del Valle de Aldudes, sin lugar a dudas, fue “ Xalbador “ ( 1920-1976 ), un mito del “ bertsolarismo.

Xalbador ( El bertsolari de Urepel )

Fernando Aire Etxart “ Xalbador “, sobrenombre que toma de su caserío Xalbadorenea, nació en Urepel en el año 1920. Pastor en su localidad natal fue todo un mito en el arte del “ bertsolarismo “. El “ bertsolarismo o versolarismo “ es el arte de cantar en verso de manera improvisada para conversar o pronunciar un discurso, rimando y con una métrica establecida. La palabra “ bertso “ en euskera equivale a lo que en castellano es una estrofa escrita según una métrica.
El “ bertsolarismo o versolarismo “  es una manifestación cultural y muy popular en toda Euskal Herria, siendo muy anterior a cualquier manifestación escrita del euskera, ya que surge de una literatura oral espontánea. Este tipo de “ discusión dialéctica “ responde a un patrón que ha estado presente en un gran número de culturas. Está presente en la mayoría de fiestas populares.
La mayoría de los “ bertsolaris “ eran conocidos por sus sobrenombres, normalmente el nombre de los caseríos en los que residían o de los que eran originarios.
“ Xalbador “ participó en casi todos los certámenes y campeonatos de la época, ganando muchos de ellos o quedando en posiciones destacadas.
Murió de un ataque al corazón el día 7 de Noviembre de 1976, el día en que se le tributaba un merecido homenaje en su localidad natal, Urepel ( 414 m ).

Sorogain

Sorogain es un estrecho y encajonado “ vallecito “ enclavado en el Valle de Erro que linda en su vertiente septentrional con las tierras bajonavarras del Valle de Alduides.
Rodeado por suaves y redondeadas montañas, su vertiente meridional aparece “ flanqueado “ de frondosos hayedos mientras que su parte alta, la más septentrional, luce “ tapizada “ de una extensa zona de pastos.
Estos pastos hacen de Sorogain un “ codiciado “ paraje en el que gran parte del año pacen innumerables cabezas de ganado, habitualmente caballos y vacas.
Sorogain es zona de pastoreo desde tiempos ancestrales como así lo atestiguan los innumerables restos megalíticos que “ siembran “ la zona.
Enclavado en zona fronteriza, Sorogain es un estratégico lugar en el que confluyen innumerables caminos, todos ellos provenientes de los valles que rodean este bucólico paraje.
Ancestral zona de pastoreo, hoy en día también es un “ paraíso “ para los amantes de la montaña, principales visitantes de este paraje en la actualidad. Esto ha hecho que en la zona se hayan habilitado un albergue con bar, restaurante y habitaciones, una oficina de información y diferentes áreas de esparcimiento que harán más “ cómoda “ si cabe nuestra visita a este maravilloso enclave.

Quinto Real/Kintoa

Monte Alduide o Quinto Real/Kintoa es un bello paraje cubierto de un extenso y cuidado bosque que se encuentra al noroeste de Navarra. Este curioso nombre proviene de la Edad Media en la que “ la quinta “ era el impuesto que los usuarios de estos terrenos, debían pagar a la corona en concepto de aprovechamiento del monte y de los pastos ( uno de cada cinco cerdos ). Se reparten su propiedad los valles de Baztán, Esteribar, Erro y Alduides, beneficiándose de su explotación esencialmente forestal y cinegética, los ayuntamientos de Baztán y Erro en un 30 y 70 % respectivamente. Además de la riqueza forestal de este paraje, cabe destacar que en estas tierras nace el río Arga, antiguamente denominado “ Runa “ y que es considerado como “ el más navarro “ de nuestros ríos ya que sus 145 kilómetros de recorrido transcurren íntegramente por suelo foral.
Los restos de una antigua fábrica de armas, cuyos muros todavía aguantan a duras penas el paso del tiempo, son visibles junto a la carretera NA-138 que accede al Puerto de Urquiaga/Urkiaga ( 910 m ). Esta fábrica fue construida allá por el año 1766 y en ella llegaron a vivir hasta 500 personas, realizándose en ella principalmente la fundición de bombas y balas de diferente calibre hasta su abandono a mediados del S. XIX.
Estos son tan sólo algunos de los singulares rincones que esconde este espectacular paraje, en el que además destaca una rica flora y variada fauna. El resto lo tendremos que descubrir nosotros mismos, sorprendiéndonos a cada paso y en cada rincón de este maravilloso bosque.

GR-225 o Fuga de Ezkaba

Recientemente se ha balizado la “ posible “ ruta utilizada por los tres únicos fugados ( se especula que pudiera haber un cuarto fugado ) que lograron alcanzar territorio galo, la “ tierra prometida “ a la que si conseguían llegar les “ obsequiaba “ con la libertad.
Sin pretender “ recrear “ la ruta exacta, tarea prácticamente “ imposible “ teniendo en cuenta que los fugados desconocían el terreno en el que se movían y además debiendo suponer que la mayor parte de sus movimientos los harían amparados por la oscuridad de la noche, este itinerario ha buscado los caminos próximos a los lugares en los que se han encontrado los cuerpos de aquellos que no lograron su objetivo. 
La ruta ha sido bautizada como “ GR-225 o La Fuga de Ezkaba “ y con un trazado aproximado de 54 kilómetros enlaza el Fuerte de Alfonso XII, más conocido popularmente como Fuerte de San Cristóbal, con la localidad de Urepel ( 414 m ), enclavada al otro lado de la frontera en territorio “ bajonavarro “.
La ruta se ha dividido en cuatro etapas en las que, si exceptuamos el punto de inicio de la primera etapa, el Fuerte de Ezkaba, en todos los comienzos y finales de etapa, o en sus inmediaciones, encontraremos lugares en los que “ reponer fuerzas “ y si fuera necesario, alojarnos. Las etapas son:

   * Primera etapa: Fuerte de Ezkaba-Olave/Olabe  ( 14 kilómetros aproximadamente )
   * Segunda etapa: Olave/Olabe-Saigos/Saigots ( 14 kilómetros aproximadamente )
   * Tercera etapa: Saigos/Saigots-Sorogain ( 16 kilómetros aproximadamente )
   * Cuarta etapa: Sorogain-Urepel ( 10 kilómetros aproximadamente )

Desde mi modesto punto de vista creo que las diferentes etapas, con su distancia y desnivel acumulado, son aptas para cualquier persona mínimamente acostumbrada a caminar por el monte. Sin dificultad reseñable, el trazado de las etapas discurre en su mayor parte por amplias y marcadas pistas así como por nítidos senderos que a día de hoy aparecen “ escrupulosamente “ balizados.

Aunque, sin lugar a dudas, recomiendo realizar la ruta en las cuatro etapas anteriormente citadas, un servidor no predica con el ejemplo y decido hacerlo en dos jornadas, es decir, recorreremos dos etapas en cada una de ellas.
Esta que paso a reseñar será la segunda de las dos jornadas en las que dividiremos esta senda GR-225 o Fuga de Ezkaba y en ella partiremos desde Saigos/Saigots ( 554 m ) para terminar en Urepel ( 414 m ), localidad bajonavarra enclavada en territorio galo.

Itinerario

La ruta GR-225 o Fuga de Ezkaba se ha dividido  “ oficialmente “ en cuatro etapas:

   * Primera etapa: Fuerte de Ezkaba-Olave/Olabe  ( 14 kilómetros aproximadamente )
   * Segunda etapa: Olave/Olabe-Saigos/Saigots ( 14 kilómetros aproximadamente )
   * Tercera etapa: Saigos/Saigots-Sorogain ( 16 kilómetros aproximadamente )
   * Cuarta etapa: Sorogain-Urepel ( 10 kilómetros aproximadamente )

Ya que las etapas no son excesivamente largas y el desnivel a salvar es bastante asequible decido realizar la ruta en dos etapas. Esta es la segunda de ellas.

Iniciamos la ruta en Saigos/Saigots ( 554 m ), pequeña localidad perteneciente al Valle de Esteribar que, asentada a orillas de la carretera N-138, es el lugar en el que finalizó nuestra primera etapa ( Fuerte de Ezkaba-Saigos/Saigots ).
Desde el casco urbano de este pequeño concejo descenderemos hacia la carretera anteriormente citada, la N-138, para atravesarla y tomar el camino que desciende a cruzar el río Arga por un bonito puente medieval.
Nuestro camino, escrupulosamente balizado, se convierte en sendero para penetrar en el pinar y “ encajonado “ entre vegetación de monte bajo, ganar altura hasta alcanzar la carreterita NA-2532, estrecho carretil asfaltado que da acceso a la pequeña población de Cilveti/Zilbeti ( 727 m ), localidad perteneciente al Valle de Erro.
Atravesaremos la carreterita para seguir al frente ( E ), nuevamente a la “ sombra “ de un frondoso bosque. No tardaremos en alcanzar el Camino de Santiago, por el cual continuaremos en “ cómodo “ discurrir aunque en dirección opuesta al sentido natural de la marcha.
El camino gana en notoriedad y da alcance a una gran pista cementada proveniente de la localidad de Erro ( 671 m ), concejo perteneciente al Valle del mismo nombre. La atravesamos para continuar al frente ( NE ) yendo a desembocar de inmediato en otra amplia pista que esta vez asciende desde la cercana población de Linzoain/Lintzoain ( 753 m ), concejo también perteneciente al Valle de Erro. 
Continuaremos por nuestra izquierda ( N ) tomando la amplia y siempre monótona pista que, en paulatino ascenso, discurre entre amplios prados y herbosas campas en las que habitualmente pacen numerosas cabezas de ganado. Terminamos alcanzando el collado de Kizaun ( 1078 m ), lugar en el que tomaremos a nuestra derecha ( NE ) para salvar un portillo que nos da acceso al frondoso hayedo.
El camino se transforma en pista y por esta continuaremos hasta toparnos con una marcada bifurcación en la que destaca un poste indicador.  Seguimos por la izquierda ( NE ) caminando en todo momento a la “ sombra “ de las hayas para terminar desembocando en la estrecha carreterita que da acceso al Albergue de Sorogain ( 830 m ), el cual alcanzaremos de inmediato.
Dejamos atrás el citado albergue para continuar unos metros por el carretil asfaltado que asciende hacia el collado de Aztakarri ( 960 m ) aunque nosotros lo abandonaremos de inmediato por la derecha ( NE ) a la altura de un poste indicador y un panel informativo.
Continuaremos por amplia pista en busca del collado de Beraskoain ( 1009 m ), en el cual desembocaremos tras fuerte ascenso.
Las balizas de la GR-225 nos “ invitan “ a atravesar el citado cuello ( 1009 m ) e iniciar el descenso hacia Urepel ( 414 m ).
De inmediato damos alcance a Beraskoaingo Etxola ( 964 m ) para, junto a un abrevadero, continuar en paulatino descenso, primeramente por estrecho sendero y posteriormente por un marcado camino que discurre en todo momento escrupulosamente balizado.
Este camino termina desembocando, a la altura de una cerrada curva, en el estrecho carretil asfaltado que desde Urepel ( 414 m ) asciende hacia Sorogain.
Tomaremos este y en paulatino descenso continuaremos por la izquierda ( NW ) para, dejando a nuestro paso prados y caseríos, atravesar Gaineko Karrika ( 430 m ), barrio perteneciente a  la localidad bajonavarra de Urepel ( 414 m ), población en la que desembocaremos de inmediato y lugar en el que finaliza esta travesía. 


Desnivel: 958 m.  
Tiempo: De 6 h a 8 h
Distancia: 25´60 km aprox.
Inicio: Saigos/Saigots ( Valle de Esteribar )
Epoca recomendada: Todo el año
Cimas: Travesía en la que no se ascienden cimas

Comenzaremos a caminar en Saigos/Saigots ( 554 m ), pequeña localidad perteneciente al Valle de Esteribar que, asentada a orillas de la carretera N-138, es el lugar en el que finalizó nuestra primera
etapa ( Fuerte de Ezkaba–Saigos/Saigots ).
Estacionamos nuestro vehículo junto al edificio que alberga la Casa del Concejo, lugar en el que hay un pequeño aparcamiento.
La calle desciende dejando la iglesia, erigida en honor a San Cristóbal, a nuestra izquierda ( N ) yendo a buscar la carretera N-138, a cuya vera queda enclavada esta localidad.
Frente a la casa Garrorena, edificio que dejaremos a nuestra derecha ( W ), unas escaleras de hormigón situadas junto a la barandilla de hierro que tenemos a la izquierda ( E ), nos “ invitan “ a descender a la citada carretera para atravesarla. Al frente divisamos un gran panel informativo que hace referencia a la ruta que nos ocupa, la Fuga de Ezkaba o GR-225, y junto a este un poste indicador del sendero local SL NA-41.
Junto a estos nace un marcado camino que desciende para de inmediato alcanzar el puente medieval que salva el río Arga. Atravesado este, el camino se bifurca, momento en que continuaremos por la izquierda ( N ) en suave ascenso.
A los pocos metros, en el paraje de Arbillaga ( 549 m ), un poste indicador señaliza el inicio de un estrecho pero marcado sendero que nace por nuestra derecha ( NE ), el cual tomaremos.
La senda asciende “ a la sombra “ de los pinos “ encajonada “ entre vegetación de monte bajo. La “ escrupulosa “ señalización no ofrece lugar a “ despistes “. Todas las posibles bifurcaciones que podamos encontrar a nuestro paso están perfectamente balizadas.
Alcanzada una amplia y herbosa campa, la atravesaremos, momento en que la senda pasa a convertirse en marcado camino. Este sigue discurriendo entre vegetación de monte bajo dejando a su paso algún que otro prado y una gran antena. Poco más adelante, en el paraje de Mendibizkar, ( 776 m ) alcanzaremos la estrecha carreterita NA-2532 que da acceso a la pequeña localidad de Cilveti/Zilbeti ( 727 m ), población perteneciente al Valle de Erro. Un poste indicado señaliza el lugar.
Atravesaremos la citada carretera para seguir al frente ( E ) por amplio camino. En todo momento, la “ perfecta “ balización nos “ guiará “ en las posibles bifurcaciones. En algún tramo el camino pasa a convertirse en sendero y finalmente en una pista de, aparentemente, reciente construcción.
Tan solamente caminaremos unos pocos por esta, ya que de inmediato damos alcance, en el paraje de Urkamu ( 840 m ), al camino de Santiago. Un poste indicador señaliza el lugar. Continuaremos por la izquierda ( NE ).
Discurrimos en dirección opuesta al sentido “ natural “ de la marcha por el Camino del Caminante, topónimo algo “ redundante “. En este tramo de ruta jacobea el camino aparece muy marcado, fruto del “ trasiego “ de los miles de peregrinos que transitan por el mismo. Sobra decir que nos cruzaremos con un gran número de estos. A nuestro paso dejaremos, en una amplia explanada, la placa obituaria colocada en recuerdo de un peregrino japonés fallecido en el lugar.
El camino alcanza el paraje conocido como Paso de Roldán ( 815 m ), lugar en el que este se bifurca. Continuaremos al frente ( E ) haciendo caso omiso del camino que desciende por la derecha ( SE ).  
Alcanzamos una gran pista cementada proveniente de Erro ( 671 m ), concejo perteneciente al Valle del mismo nombre. El camino continúa al frente ( NE ) yendo a desembocar de inmediato, en el paraje de Ipetelar ( 841 m), en otra amplia pista que esta vez asciende desde la cercana población de Linzoain/Lintzoain ( 753 m ), concejo también perteneciente al Valle de Erro.
Efectuamos un marcado giro de 180 º para tomar la amplia y siempre monótona pista que, en paulatino ascenso, continúa por nuestra izquierda ( N ). Atravesamos un paso canadiense y vamos dejando a nuestro paso extensos prados en los que habitualmente pastan numerosas cabezas de ganado.
La pista gana paulatinamente altura entre amplias y herbosas campas en las que seguiremos viendo mucho ganado. Dejamos a nuestro paso, a la derecha ( E ) de la pista, un abrevadero para este ganado. Tan solamente unos pocos metros más adelante la pista se bifurca, momento en el que optamos por seguir al frente ( NW ) haciendo caso omiso de la que nace por la derecha ( NE ).
Nuestra pista, Bide Haundi, discurre bajo la ladera occidental de la redondeada y herbosa cima de Bagoandieta ( 1105 m ) para posteriormente hacerlo bajo la vertiente oriental del Alto de la Salve o Astobia ( 1108 m ), pasando a escasos metros de su cima. Estamos en el punto más alto de toda la travesía.
Comenzamos un paulatino descenso dejando a nuestro paso varias palomeras y con la vista puesta en el cercano collado de Kizaun ( 1078 m ), cuello que no llegaremos a alcanzar ya que unos metros antes de desembocar en este, deberemos estar atentos a las balizas que nos invitan a descender campo a través por la herbosa ladera de la derecha ( NE ) en dirección a un herboso camino.
Dicho camino, Bide Haundi, ha dejado de ser pista en un corto tramo para dirigirse hacia el hayedo. Un portillo, y junto a este un “ paso “, nos dan acceso a este.
Nuevamente nuestro camino vuelve a convertirse en pista para continuar en paulatino descenso bajo las hayas. A nuestro paso queda cercano, ligeramente a nuestra izquierda ( N ), el collado de Lizarzu ( 1052 m ). Una bifurcación nos da acceso a este pero nosotros haremos caso omiso al desvío para continuar por nuestro camino, Bide Haundi, que sigue por la derecha ( E ).
Alcanzamos el paraje de Lizartzu ( 1040 m ), lugar en el que la pista se bifurca y en el que, haciendo caso omiso de la que sigue al frente ( E ), continuaremos por la izquierda ( NE ).
La pista pierde algo de notoriedad pasando a convertirse en un marcado camino que continúa discurriendo bajo un limpio hayedo. Las balizas no ofrecen lugar a dudas y señalizan “ escrupulosamente “ las diferentes bifurcaciones que vayan apareciendo a nuestro paso.
El camino se transforma en sendero a la vez que acentúa paulatinamente la pendiente terminando por dar alcance a un pequeño riachuelo, tras el cual aparece un portillo. Salvaremos ambos para continuar por amplia pista dejando a nuestro paso, junto a esta, un mugarri y, metros por debajo, un registro de agua.
La pista se bifurca. Haremos caso omiso del camino que, por la izquierda ( NW ), alcanza Beltzaren Borda, para continuar al frente ( E ). En suave descenso terminamos por desembocar en la estrecha carreterita que da acceso al Albergue de Sorogain ( 830 m ), a la altura de una bonita área de esparcimiento. Un poste indicador destaca en el lugar.
Continuaremos por esta hacia la izquierda ( N ) para de inmediato atravesar un paso canadiense y metros más adelante Sorogaingo Erreka. Tras corto caminar por asfalto alcanzamos el citado albergue, lugar habitualmente muy concurrido. Albergue de Sorogain ( 830 m ), bar y comidas.
Seguimos caminando por la estrecha carreterita que, en dirección Norte, alcanza el collado de Aztakarri ( 959 m ) para desde aquí descender hacia Urepel ( 414 m ), localidad bajonavarra enclavada en el vecino Valle de Alduides y destino final de esta ruta.
Nada más comenzar a caminar, en las inmediaciones del Albergue de Sorogain, dejaremos a nuestro paso numerosos paneles informativos que hacen referencia a los diferentes senderos balizados que podremos encontrar por la zona, así como a la estación megalítica o a la actividad ganadera que tiene lugar en este bucólico paraje.
A nuestra izquierda ( W ) queda un gran redil para el ganado junto al que, abandonando el asfalto, continúa la balizada senda GR-11 para atravesar y posteriormente discurrir junto a la margen derecha de Sorogaingo Erreka, riachuelo que recoge el agua de, entre otras, Odiako Erreka y Aztakarriko Erreka.
Seguimos por asfalto hasta “ tropezar “, a la altura de un poste indicador y un panel informativo, con una amplia pista que nace por nuestra derecha ( NE ). 
Tomaremos esta pista para de inmediato atravesar el portillo que la cierra. Continuamos en paulatino ascenso para, en breve, alcanzar una marcada bifurcación en el paraje de Zaraka ( 877 m ). Un poste indicador la señaliza. Seguimos al frente ( N ).
La pista pierde altura para atravesar Beraskoaingo Erreka, momento a partir del cual inicia un, en principio, paulatino ascenso para posteriormente acentuar su pendiente y con algunos tramos cementados terminar desembocando en el collado de Beraskoain ( 1009 m ), amplio cuello abierto entre Asundegiko Gaina ( 1151 m ), cima que se eleva al NW. y Lanotegi ( 1072 m ), cumbre que visible se alza al SE. Un gran redil para el ganado y un poste indicador destacan en el lugar. Aquí confluyen las balizas de la senda GR-12 y “ nuestra “ GR-225.
Continuaremos al frente ( N ) siguiendo unas pequeñas balizas que nos “ invitan “ a tomar un, en principio, no muy nítido camino, el cual de inmediato ganará en notoriedad para abandonar el collado ( 1009 m ) en dirección al cercano hayedo.
Una vez bajo las hayas, de inmediato alcanzaremos Beraskoaingo Etxola ( 964 m ) para, junto a un abrevadero, continuar en paulatino descenso, primeramente por estrecho sendero y posteriormente por un marcado camino que discurre en todo momento escrupulosamente balizado.
Salimos a terreno despejado y alcanzamos una zona de prados, lugar en el que un portillo nos “ invita “ a entrar en uno de ellos. Caminamos junto a la alambrada que, a nuestra derecha ( E ), nos separa de otro prado. Alcanzamos el extremo opuesto del prado en el que otro portillo facilita nuestra salida del mismo.
El marcado camino pierde altura para, poco más adelante, atravesar la estrecha carreterita asfaltada que asciende hacia Sorogain ( 830 m ) y continuar al frente ( NW ), en todo momento por marcado camino.
Nuevamente un portillo nos “ invita “ a entrar en otro prado aunque de inmediato lo abandonaremos por el extremo opuesto, lugar en el que otro portillo facilita nuestra salida del mismo.
Seguimos por ancho camino, el cual de inmediato  termina desembocando, a la altura de una cerrada curva, en el estrecho carretil asfaltado que desde Urepel ( 414 m ) asciende hacia Sorogain.
Tomaremos este y, en paulatino descenso, continuaremos por la izquierda ( NW ) para dejar a nuestro paso una primera bifurcación, nuevamente a nuestra izquierda ( S ), y posteriormente otra segunda, también a la izquierda ( W ).
La carreterita atraviesa el puente que salva Soaluzeko Erreka, junto al que llamará nuestra atención un panel informativo. Dejamos atrás este para alcanzar la casa Erlanjoenea y junto a esta una marcada bifurcación en la que destacan varios indicadores. Haremos caso omiso de la carretera asfaltada que por la derecha ( E ) continúa hacia Roncesvalles y Lindus para continuar al frente ( S ) en dirección a Urepel ( 414 m ).
Entre  prados y caseríos, atravesaremos Gaineko Karrika ( 430 m ), barrio perteneciente a  la citada localidad bajonavarra ( 414 m ), población en la que desembocaremos de inmediato. Urepel ( 414 m ), bucólico lugar perteneciente al Valle des Aldudes en el que finaliza esta bonita travesía y que para aquellos presos que consiguieron alcanzarla supuso su libertad.  


Track del Itinerario


Fotos del itinerario


Saigos/Saigots, localidad en la que finalizó la primera jornada y en la que por lo tanto da comienzo esta segunda etapa 

Estacionaremos nuestro vehículo junto a la casa del concejo de Saigos/Saigots

Escudo en la fachada de la casa del concejo de Saigos/Saigots

Comenzaremos a caminar por la calle que deja a su paso la iglesia de la localidad, erigida en honor a a San Cristóbal

Descenderemos hacia la carretera N-138 dejando también a nuestro paso la casa Garrorena

Talla de madera en la entrada a la casa Garrorena

Junto a la barandilla ( izda ) abandonaremos el carretil cementado que continúa al frente para acceder a la carretera N-138

Atravesaremos la carretera N-138 con la vista puesta en el panel informativo que destaca al frente

Abandonamos definitivamente Saigos/Saigots

Panel informativo de la senda GR-225 o Fuga de Ezkaba

Detalle del panel informativo

Poste indicador del sendero local SL NA-41

Junto al poste indicador y el panel informativo nace un marcado camino que inicia un suave descenso

El camino da alcance al punete medieval que salva el río Arga

Piso de calzada en el puente medieval de Saigos/Saigots

Poste indicador junto al puente de Saigos/Saigots

Río Arga

Al salir del puente el camino se bifurca. Seguiremos por la izquierda

Puente medieval de a Saigos/Saigots sobre el río Arga

Puente medieval de Saigos/Saigots

El camino comienza a ganar altura en suave pendiente y en todo momento perfectamente balizado

De inmediato, en el paraje de Arbillaga, abandonaremos el amplio camino para tomar por la derecha un nítido sendero

Baliza en el paraje de Arbillaga señalizando el inicio del sendero que deberemos tomar

El sendero discurre bajo un frondoso pinar

Las balizas señalizan el estrecho pero marcado sendero

Las posibles bifurcaciones aparecen " escrupulosamente " balizadas

Discurrimos entre vegetación de monte bajo atravesando algunos pequeños " claros " en el bosque

Al salir a " terreno despejado " la panorámica se amplia. El día apunta a que va a ser " inmejorable "

Atravesaremos una herbosa campa para continuar al frente

Dejamos atrás la herbosa campa, momento en el que la senda se convierte en amplio camino

Continuaremos caminando  entre pinos y vegetación de monte bajo

A nuestro paso quedan extensos prados en los que pastan numerosas cabezas de ganado

Una gran antena asoma sobre nuestras cabezas

Dejaremos a nuestro paso, junto al camino, el pequeño recinto que alberga la citada antena

Damos alcance a la carretera NA-2532 que da acceso a la localidad de Cilveti/Zilbeti. La atravesaremos para continuar al frente. Estamos en el paraje de Mendibizkar. Un poste indicador señaliza el camino a seguir

Detalle del poste indicador

En su comienzo, el camino aparece herboso

Las balizas señalizan en todo momento nuestro camino

Bifurcación, seguiremos por la izquierda

El camino a seguir es amplio y claro

Bifurcación. El camino, convertido en sendero, tuerce a la derecha como indica la baliza

El sendero traza una cerrada curva para continuar en paulatino ascenso

Junto al sendero dejaremos a nuestro paso un pequeño mugarri .......................

.................... y poco más adelante, esta vez a nuestra izquierda, una segunda muga

 Cómodo trazado en nuestro camino

Nuestro camino termina por alcanzar, a la altura de un nuevo mugarri ( dcha ), una pista que aparenta ser de reciente construcción

De inmediato asoma ante nosotros un poste indicador

Bifurcación y poste indicador en el paraje de Urkamu. Desembocamos en el Camino de Santiago que continúa por nuestra derecha hacia Zubiri, opción a la que haremos caso omiso

Desde el poste indicador tomaremos a la izquierda para continuar por el Camino de Santiago en dirección opuesta al sentido " natural " de la marcha

El camino, conocido como Camino del Caminante,  gana en notoriedad y continúa perfectamente balizado

Entre el frondoso bosque de pinos bajo el que caminamos apreciamos al fondo el Valle de Erro

La localidad de Erro asoma en el valle

Nuestro camino atraviesa una amplia explanada en la que llamará nuestra atención una placa obituaria

Obituario en recuerdo de un peregrino japonés

Detalle de la placa obituaria

Inscripción junto al obituario

Bifurcación en el Paso de Roldán. Un poste indicador nos " invita " a continuar de frente ( izda )

Apenas un poquito de sol se " cuela " en el frondoso bosque

Este tramo del Camino de Santiago es muy cómodo y agradable

Como es habitual, nos cruzaremos con numerosos peregrinos. Este realiza el Camino de santiago en bicicleta

Numerosas balizas señalizan la Ruta Jacobea

Tambien son frecuentes las balizas de la Fuga de Ezkaba o GR-225

En algunos punto coinciden ambas balizas

Algunos tramos del Camino de Santiago son verdaderas " autopistas "

Alcanzamos Bordetako bidea, carretil cementado que, por la derecha, proviene de Erro

Atravesamos Bordetako bidea y seguimos al frente

El camino a seguir es más notorio si cabe

Marcada bifurcación y poste indicador en el paraje de Ipetelar. Desembocamos en una amplia pista por la que continuaremos en ascenso por la izquierda. Abandonamos el Camino de Santiago por la derecha. La pista de la derecha, a la que haremos caso omiso, proviene de Linzoain/Lintzoain

Detalle del poste indicador situado en la bifurcación

Marcado giro que efectuaremos en el paraje de Ipetelar. Venimos caminando por la izquierda para girar 180 º a nuestra izquierda ( derecha en la foto )

Paso canadiense en la amplia pista

Caminamos dejando a nuestro paso extensos prados

Las balizas señalizan la amplia y marcada pista por la que continuaremos ganando altura

Numerosas cabezas de ganado pastan plácidamente en los prados aledaños

La pista acentúa la pendiente

Un pequeño rebaño de ovejas pasta en las inmediaciones de la pista

Siempre hay una oveja " descarriada "

La pisrta discurre entre extensas campas con Bagoandieta ( izda ) asomando al fondo

En primer término destaca la Borda de Escutibil o Bordaxar

La pista continúa en paulatino ascenso con la herbosa cima de Bagoandieta asomando al fondo

Agradable, aunque monótono, discurrir por pista dejando a nuestro paso un nuevo rebaño de ovejas

Abrevadero junto al camino

Nuestra pista se bifurca, continuaremos por la izquierda

Nueva bifurcación. Esta vez seguiremos en ascenso por la derecha

Herbosas laderas de Bagoandieta en las que pastan plácidamente numerosas cabezas de ganado

Yegua y potrillos en las laderas de bagoandieta

Caballos en las herbosas laderas de Bagoandieta

La pista discurre entre pastos con Tiratún asomado al fondo

El sol " luce " en lo alto mientras los caballos pacen plácidamente

Un pequeño refugio asoma cercano a nuestro camino

Baliza junto al camino

La pista continúa en suave ascenso dejando el pequeño refugio a nuestra izquierda

Palomera junto al camino. Este es el punto más alto de toda la travesía

La pista inicia un suave descenso hacia el collado de Kizaun, que asoma en primer término ( izda ), aunque no llegaremos a alcanzarlo. Desde la baliza que aparece a la orilla de la pista descenderemos por la derecha 

En caso de no apreciar el desvío esta baliza nos alertará del " despiste "

Desde la baliza situada a la orilla de la pista divisamos el camino que deberemos tomar

Otra baliza nos ayudará a descender hacia el marcado camino que discurre bajo las laderas de Tiratún

El marcado camino se dirige hacia el bosque

Portillo y paso que nos facilita el acceso al hayedo

El amplio camino se transforma en pista para discurrir bajo las hayas

En algunos tramos la pista aparece bastante " pedregosa "

Nuestra pista deja a su paso, visible a la izquierda, el collado de Lizartzu. Como indica la baliza continuaremos por la derecha

La pista discuure bajo un limpio hayedo

Bifurcación y poste indicador en el paraje de Lizartzu. Continuaremos por la izquierda

Detalle del poste indicador situado en el paraje de Lizartzu

La pista parece perder algo de notoriedad aunque continúa perfectamente marcada

La pista pasa a convertirse en un bonito camino

Bifurcación. Las balizas nos " invitan " a seguir por la izquierda

Comenzamos un paulatino descenso bajo el limpio hayedo

A nuestro paso queda un registro de agua ( dcha )

En algunos tramos el camino pasa a ser un bonito sendero

Un claro en el bosque nos permite divisar al fondo la cumbre de Asundegiko Gaina, bajo la cual deberemos pasar en breve

Vegetación de monte bajo aparece a la orilla del camino bajo el frondoso hayedo

Desembocamos junto a un riachuelo, el cual deberemos salvar para posteriormente atravesar el portillo que vemos en primer término

Junto a nuestro camino dejaremos a nuestro paso un destacado mugarri .................

.................... y un registro de agua

Asoma sobre nuestro camino, en el interior de un prado, Beltzaren Borda

Bifurcación, Dejaremos por nuestra izquierda el acceso a Beltzaren Borda para seguir por la derecha

La hojarasca cubre nuestro camino

Entre el limpio hayedo divisamos cercana la carreterita de Sorogain

Desembocamos en el carretil asfaltado que da acceso a Sorogain

Poste indicador en la bifurcación

Una vez en el asfalto continuaremos por la izquierda en dirección al Albergue de Sorogain

De inmediato salvaremos un paso canadiense

La carretera salva Sorogaingo Erreka

Bonito " rinconcito " junto a Sorogaingo Erreka

Viejo puente sobre Sorogaingo Erreka

Panel informativo y baliza a orillas de la carreterita asfaltada

Alcanzamos el Albergue de Sorogain

Oficina de información

Albergue de Sorogain

Talla de madera en la fachada del Albergue de Sorogain

Escudo del Valle de Erro en la fachada del Albergue de Sorogain

Talla en madera junto a la entrada al Albergue de Sorogain

Dejamos atrás el Albergue de Sorogain y la zona de aparcamiento

Panel informativo en Sorogain

Panel informativo de la Fuga de Ezkaba o GR-225

Detalle del panel informativo. Esto es lo que nos queda: " un último esfuerzo "

Numerosos paneles informativos aparecen en las inmediaciones del Albergue de Sorogain

Detalle del panel informativo

Continuaremos caminando por el estrecho carretil asfaltado que asciende hacia el collado de Aztakarri dejando a su paso un gran redil para el ganado ( izda )

Detalle de panel informativo sobre la actividad ganadera que tiene lugar en este bucólico paraje

Dolmen de Odiego

Bifurcación y poste indicador. Abandonamos el asfalto tomando la amplia pista que nace por la derecha entre el panel informativo y el citado indicador

Detalle del panel informativo

Detalle del poste indicador

Un gran portillo nos cierra el paso. Lo salvamos

Junto a la pista llamará nuestra atención una pequeña construcción ( izda )

Este paraje es bonito lugar para pasear con los más pequeños

La pista se bifurca en el paraje de Zaraka. Continuaremos al frente ( izda )

Poste indicador en la bifurcación con Iturrunburu asomando al fondo

La pista continúa en paulatino ascenso con Asundegiko Gaina asomando en primer término

Adi ( izda ) e Iturunburu ( dcha ) asoman cercanos al otro lado del Valle de Sorogain

Asundegiko Gaina , en primer término y Lanotegi ( izda ) asoma al fondo. Deberemos ascender hacia el collado de Beraskoain que se " esconde " entre ambas

Nuestro camino es atravesado por Beraskoaingo Erreka

Un pequeño abrevadero destaca junto a nuestro camino

El cuace seco de Beraskoaingo Erreka discurre paralelo a nuestro camino

Lanotegi asoma sobre nuestro amplio camino

Me vienen " pisando los talones "

Los tramos de mayor pendiente aparecen " cementados " mientras ascendemos bajo la visible cumbre de Lanotegi ( dcha ) que asoma sobre nuestras cabezas

Acusado ascenso hacia el ya " intuible " collado de Beraskoain

Collado de Beraskoain

Me dan alcance

Abrevadero en el collado de Beraskoain bajo la cima de Lanotegi

Rediles y postes indicadores en el collado de beraskoain, herboso cuello sobre el que asoma Asundegiko Gaina

Una pequeña baliza señaliza el todavía inapreciable camino que desciende hacia Urepel

Poco más adelante una nueva baliza señaliza, el ahora sí, notorio camino que se dirige hacia el hayedo

Vemos asomar al fondo Beraskoaingo Etxola

Metros antes de alcanzar Beraskoaingo Etxola encontramos un pequeño abrevadero y junto a este, perfectamente balizado, el nacimiento de un marcado sendero

La senda discurre paralela a la alambrada  que cierra el entorno de Beraskoaingo Etxola

Esporádicos hitos balizan la estrecha pero nítida senda

Principio de primavera y la hoja comienza a salir

La senda por la que venimos descendiendo aparece muy marcada en el terreno

A nuestro paso queda una borda en ruinas

Volvemos a entrar en el hayedo

Las hayas comienzan a cubrise de hojas

Aparecen esporádicos hitos a la orilla del camino

Bifurcación en la que destaca un abrevadero. Como indican las balizas, continuaremos por la derecha

Dejamos un viejo redil a nuestro paso junto al camino

El camino discurre paralelo al muro de piedras que delimita un abandonado prado

El camino hacia Urepel discurre en cómodo trazado

Lezetako Kaskoa asoma entre el arbolado

En algunos tramos el camino parece perder notoriedad para convertirse en sendero

Bifurcación, momento en que optaremos por tomar el camino de la izquierda

Los hitos y balizas no dejan lugar a dudas. Hemos tomado el camino correcto

Nuestro camino atraviesa una herbosa ladera salpicada de hayas

Nuestro camino discurre ( izda ) por la herbosa ladera mientras Bihurrietabuztanenea asoma bajo Harriondoko Kaskoa

Caminamos junto a la alambrada que cierra los prados que caen sobre Bihurrietabuztanenea. Al fondo asoma Harriondoko Kaskoa

El herboso camino vuelve a ganar notoriedad mientras que Auza ( centro ) asoma en el horizonte

Alguno ya está preparando leña para el próximo invierno

Mirada atrás hacia las cumbres que, escabrosas, se desprenden desde el cordal fronterizo

Bifurcación en la que recibimos un camino por nuestra derecha. Seguimos al frente

Estampa primaveral

La piramidal cota de Harriondoko Kaskoa destaca en primer término

Entre el frondoso arbolado divisaremos una piscifactoría en el fondo del valle

Viejos castaños jalonan nuestro camino

Pequeño portillo en nuestro camino. Lo atravesaremos

 Harriondoko Kaskoa destaca en primer término con Urtaray asomando al fondo

En algunos tramos nuestro camino asciende paulatinamente

Nos encaminamos hacia el portillo que facilitará nuestro acceso al prado en cuyo interior, y en su parte alta, asoma una borda

En el interior del prado caminaremos junto a la alambrada que lo delimita

Con Auza en el horizonte ( centro ), otro portillo nos " invita " a abandonar el prado

Una borda destaca en la parte alta del prado

Las ovejas " sestean " plácidamente

El camino se " encajona " entre las alambradas que cierran los prados

Peña de Alba ( izda ) y Argibel ( dcha ) despuntan sobre el disperso caserío de Esnazu

Bifurcación. Continuaremos por la derecha en descenso

Alcanzamos y atravesamos la carreterita asfaltada que desde Urepel asciende hacia Sorogain. Seguimos al frente

El camino discurre bajo un frondoso arbolado

Alcanzamos los prados que tapizan la parte baja del valle

Iturrunburu asoma en primer término con Adi asomando al fondo

Nuevamente alcanzamos un portillo que facilita nuestro acceso al interior de un prado

Rápidamente alcanzamos el extremo opuesto del prado, lugar en el que otro portillo nos " invita " a salir

La casa Tambourinéa asoma en el valle con Iturrunburu ( dcha ) al fondo

Desde nuestro herboso camino vemos asomar la pequeña localidad de Urepel, destino final de esta travesía 

Desembocamos en la cerrada curva que traza la estrecha carreterita que desde Urepel asciende hacia Sorogain, lugar en el que la tomaremos para continuar por la izquierda

De inmediato dejaremos a nuestro paso dos bifurcaciones en la que haremos caso omiso a los carretiles asfaltados que nacen por nuestra izquierda

Poste indicador y señal en una de las bifurcaciones a las que haremos caso omiso

Munhoa destaca sobre Gaineko Karrika

En todos los rebaños hay una oveja negra

Erlanjoenea, gran caserón junto al que deberemos pasar en breve, asoma cercano

Antes de alcanzar la casa Erlanjoenea deberemos atravesar el puente que salva Soaluzeko Erreka

Soaluzeko Erreka

Panel informativo

Dejamos atrás el panel informativo situado en las inmediaciones del puente que salva Soaluzeko Erreka

Erlanjoenea, gran caserón junto al que por la derecha continúa el camino hacia Lindus, Roncesvalles y el Bosque de Haira, camino al que haremos caso omiso

Máscara en su balcón

Junto a la casa Erlanjoenea destaca un panel informativo que señaliza una estratégica bifurcación 

Munhoa ( dcha ) destaca sobre el disperso caserío de Gaineko Karrika, barriada de Urepel

Jardín del albergue de Gaineko Karrika ( Urepel )

Detalle en la fachada

A nuestro paso queda la casa Komartimenia ...................

...................... como así reza la piedra esculpida colocada en su fachada

Disperso caserío en Gaineko Karrika

A nuestro paso queda La Nive des Aldudes

Caminamos por la estrecha carreterita que discurre paralela a La Nive des Aldudes

Alcanzamos Gaineko Karrika

Bonitos detalles ornamentan este cuidado rincón de Gaineko Karrika

La carretera por la que caminamos atraviesa este cuidado barrio de Urepel

Bellas y cuidadas casas jalonan la carretera que atraviesa la barriada

Munhoa ( dcha ) destaca sobre los tejados de Gaineko Karrika

Willys, antiguo vehículo militar

Viejos caserones, alguno rehabilitado, asoman a nuestro paso

Placa en la fachada del edificio deshabitado

Placa en la fachada del edificio rehabilitado

 Harriondoko Kaskoa destaca sobre los tejados de Gaineko Karrika

Algunas de las casas que vamos dejando a nuestro paso tienen más de un siglo como indica esta piedra la brada colocada en la fachada de una de ellas

Vamos dejando atrás la barriada

Entramos en Urepel

Este " viejo " soldado me recibe cada vez que paso por aquí

Piedra labrada en Urepel

Monumento en homenaje a los vecinos de la localidad " caídos " en la Primer Guerra Mundial

Interior de la iglesia de Urepel

Viejo caserón en Urepel

Sesteando al sol

Dejamos atrás la iglesia de Urepel

Accedemos al casco urbano de Urepel caminando por la estrecha calle principal que atraviesa la localidad

Viejos caserones flanquean la cale principal de Urepel

Frontón de Urepel

Placa en la fachada del frontón de Urepel en homenaja a Xalbador, uno de los personajes ilustres de la localidad

A las afueras de Urepel destacan numerosos paneles informativos

Panel informativo y estela en homenaje al " bertsolari " Xalbador

Postes indicadores en Urepel

Detalle de panel informativo

Detalle de panel informativo

Detalle de panel informativo

Saliendo de Ureepl aparece el panel informativo de la Fuga de Ezkaba o GR-225

Detalle del panel informativo de la Fuga de Ezkaba o GR-225

Detalle del panel informativo

Indicador

Busco la sombra mientras espero a que vengan a recogerme

Inscripción en una piedra de molino

Plaza de Urepel, lugar en el que finaliza esta travesía